













Este fin de semana a tocado celebrar un acontecimiento el cual solo pasa una vez al año.
El 16º aniversario de nuestra boda, allá por 1993 casi nada, 16 años intensos los cuales han pasado a una velocidad pasmosa.
El 16º aniversario de nuestra boda, allá por 1993 casi nada, 16 años intensos los cuales han pasado a una velocidad pasmosa.
Como no podía ser de otra manera lo celebramos con una excursión a un monasterio convertido en hotel por la cadena Best Wester donde pasamos la noche con todo tipo de actividades.
LLegada la mañana tomamos un buen desayuno en el comedor y seguimos explorando los alrededores.
Al terminar la estancia pasamos balance de lo que allí nos encontramos dandole una puntuación de notable, al entrar se respira un aire monastico y religioso con una decoración minimista de vanguardia dándose una mezcla tan inusual que acaba siendo cautivador.













































